Un análisis de costo beneficio es un estudio del retorno, no sólo financiero de nuestras inversiones, sino también de aspectos sociales y medioambientales del lo que el proyecto tiene alguna o toda influencia.

El análisis de datos está en todo su esplendor. Vivimos en la era de la analítica, gran parte de nuestras decisiones están basadas según los resultados que obtenemos a diario. Posibles escenarios, estudios de mercado, planes de negocios, gráficas de resultados. Cada vez disponemos de más razones y recursos con los que conseguir una efectiva cuantificación de consecuencias sociales y económicas de nuestro trabajo.

 

análisis de costes beneficios

 

Por ello, el análisis de costo beneficio es imprescindible para la toma de decisiones de cualquier tipo de empresa, organización o institución. Determina la viabilidad de un proyecto. Durante su planificación se evalúan los costos y beneficios derivados, directa o indirectamente, del mismo. A partir de ahí se decide. ¿Merece la pena comenzar este proyecto? O, una pregunta que se deberían realizar muchos directores de proyectos que hoy día aún no se la hacen: ¿deberíamos seguir con el proyecto? Porque el análisis de costo beneficio no sólo se realiza en la fase de inicio, sino también durante cada hito del mismo.

Tal y como establecen metodología ágiles como Scrum, una de las más populares, los proyectos se dividen por bloques. Al finalizar cada uno de ellos, se comprueba que los objetivos se han cumplido y cuáles serán los del siguen bloque. Se realiza un análisis de costo beneficio posterior y previo. Se contrasta y se toma la decisión acertada.

El software que tiene en cuenta aspectos profesionales tan determinantes para el negocio como dicho análisis, notificará y asesorará al Project Manager de los puntos del proyecto y de su seguimiento acertado o no, correspondientemente. Por ejemplo, si hemos terminado el diseño gráfico de una pieza industrial, se convierte en un hito en el que decidiremos qué paso daremos y si conviene darlo. Previamente, la herramienta proporciona, de manera automática, el coste total del proyecto. ¿Cuánto esfuerzo económico y humano nos cuesta plasmarlo en objeto? ¿Resuelve verdaderamente todas las necesidades del cliente? ¿Merece la pena? Sí, a por la siguiente fase. Queremos incorporar una nueva maquinaria. Haremos un análisis costo beneficio. ¿Conviene comprarla? ¿Cuál será su rentabilidad real, económica-social? Sí, compremos la nueva maquinaria.

De hecho, la propia aplicación online de gestión puede llegar a proporcionar herramientas innovadoras que tienen en cuenta los objetivos planificados, y evalúan automáticamente la situación del proyecto. Hablamos del Valor Ganado o Earned Value Management (EVM), cada más más usado en la gestión de proyectos profesionales. Si ha esto le sumamos que podemos hacer simulaciones, podremos comprobar el impacto de nuestros escenarios o decisiones. ¿Sigue mereciendo la pena seguir? Sí, adelante.

No debemos olvidar, una tercera funcionalidad importante: el análisis de costo beneficio también actúa como herramienta de comunicación entre los miembros del equipo. Da la explicación necesaria y contrastada en datos para exponer las razones por las que llevar a cabo el proyecto o seguir o no con el mismo.

Partiendo de que dicho análisis es una técnica para evaluar los resultados del esfuerzo invertido, es sencillo entender que aquellos proyectos en los que el esfuerzo es menor que el beneficio, tendrán éxito en su conclusión.

¿Cómo hacer un análisis de costo beneficio?

La relación costo-beneficio (B/C), conocida también como índice neto de rentabilidad, es un cociente que se obtiene al dividir el Valor Actual de los Ingresos totales netos o beneficios netos (VAI) entre el Valor Actual de los Costos de inversión o costos totales (VAC) de un proyecto.

B/C = VAI / VAC

Según el análisis de costo-beneficio, un proyecto será rentable cuando la relación costo-beneficio es mayor que la unidad.

Para seguir con el análisis, conviene utilizar una herramienta de gestión de costes y tener en cuentas las distintas fases:

— Identificación de cobros y pagos a precio de mercado.

Correcciones por transferencias, en donde tendremos en cuenta el carácter fiscal y, las subvenciones y transferencias públicas.

Costes y beneficios externos que no se han tenido en cuenta. Este paso es uno de los más complicados, porque muchas veces resulta casi imposible atribuir un valor monetario al impacto ambiental de un determinado proyecto.

— Determinación de los ‘precios sombra’, o costes y beneficios sociales. Se transforman las especificaciones de nuestro proyecto, como barreras arancelarias o mano de obra con sueldos determinados, fuera de los precios de mercado. Representa el costo oportunidad de producir o consumir un bien o producto.

Tasa de descuento social, en la que determinaremos el momento en el que comprobaremos la rentabilidad mínima del un proyecto. Ya que no todos los productos de consumo tienen una satisfacción inmediata. Algunos, sólo pasado un tiempo comienzan a dar beneficios sociales y económicos.

Valoración final. Antes de comparar entre las alternativas o inversiones analizadas, debemos homogeneizar los flujos de caja de todas ellas. Se pueden emplear métodos de valoración com VAN y TIR. Antes de decidir, estudiaremos los efectos del beneficio social.

El análisis de costo beneficio es necesario en muchos proyectos de origen público. La Comisión Europea publica periódicamente guías para realizar análisis adecuados en relación a políticas regionales. Una buena referencia que nos ayuda a tener en cuenta todos los detalles de un adecuado análisis en nuestro propio proyecto.

 

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Mostrando 3 comentarios
  • Marcos
    Responder

    Muy bueno

    • Teresa Canive
      Responder

      Gracias Marcos. Un saludo!

  • gregory
    Responder

    MUY BUENA EXPLICACIÓN MUCHAS GRACIAS

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