Existen muchos tipos de liderazgo en las organizaciones. Lo que todos los líderes tienen en común son una serie de capacidades que les hace ser un líder, y no un jefe.

Entre las habilidades que todo buen líder debe poseer, destacan la escucha activa, promoción de toma de decisiones entre los miembros de su equipo, la práctica del follow me, empatía o todo un clásico que no debemos olvidar, predicar con el ejemplo. Si quieres saber más sobre cuándo se es un buen líder, te recomendamos estos artículos:

¿Cómo ser un buen líder?

9 trucos para un eficaz liderazgo en equipos de trabajo.

En este post, veremos varios tipos de liderazgo para que encuentres el que mejor encajar en tu empresa o tu manera de ser. Además, es conveniente conocer para qué es útil cada estilo de liderazgo, y las ventajas e inconvenientes de cada liderazgo.

 

tipos de liderazgo

 

8 +1 tipos de liderazgo más comunes

 

Liderazgo autocrático. Se trata de tener el poder absoluto sobre el equipo. Aunque lo más común es que no funcione si hablamos de equipos creativos e innovadores, en donde se sientan coartados por la autoridad de su líder, sí que en ciertas empresas puede resultar ventajoso.

Liderazgo burocrático. Se podría decir que este líder no tiene personalidad. Dentro de los tipos de liderazgo más comunes es el que más se rige por las ‘reglas’. Muy útil si existen riesgos en la seguridad del trabajo y tenga que seguir ciertas normas de protocolo.

Liderazgo orientado a la tarea. Se centran en las actividades o proyectos terminados. Son buenos organizando y asignando responsabilidades, pero pueden carecen de ciertas habilidades empáticas.

Liderazgo carismático. Estos líderes conducen al equipo para aportar un extra significativo de energía y motivación. Sin embargo, este tipo de liderazgo entrama un problema importante. Creen más en sí mismo que en el equipo, cosa que también los ven así las personas que lidera. Por ello, el proyecto siempre se va a asociar a su presencia, bloqueando que el equipo pueda trabajar de una manera autónoma.

Liderazgo orientado a las personas, y no a las tareas. Estos líderes sirven como apoyo para guiar, organizar y proporcionar herramientas y soportes para ayudar a trabajar mejor a las personas. Los departamentos de recursos humanos podrían corresponderse perfectamente a este tipo de liderazgo a nivel de empresa global.

Liderazgo participativo o democrático. Involucran al equipo en la toma de decisiones. Esto genera una gran motivación y una enorme satisfacción por parte de todos sus miembros. Se trata mostrar confianza, una clave imprescindible para la adecuada gestión de equipo. Para trabajar en equipo, impera más la participación de cada persona que las órdenes de una sola.

Liderazgo ‘Laissez-faire’. También denominado déjalo ser. Para equipos con mucha experiencia o iniciativa propia, puede ser un buen liderazgo que aplicar. Ellos mismos controlan su trabajo, los resultados y las métricas, para agilizar los procesos de toma de decisiones.

Liderazgo natural. Es una forma de liderazgo democrático. Son los líderes que no son contemplados como tal pero que su papel en el grupo es fundamental. De hecho, muchos líderes oficiales recurren a él por su influencia en el equipo. Suelen ser jóvenes promesas o personas experimentadas con un gran bagaje detrás. Ambos, con mucha empatía y conexión con los demás. Descubre ¿cómo estos líderes influencian al equipo?

 

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Para terminar, recomendamos este artículo sobre liderazgo situacional, creado por el Dr. Paul Hersey. Tal y como podemos deducir de la lectura de CEOLEVEL, una misma actividad en un proyecto pueden exigir diferentes comportamientos de liderazgo dependiendo de las personas con las que hay que lidiar. Y es que al final se trata de eso, de utilizar lo mejor de cada tipo de liderazgo para adaptarnos mejor al trabajo y caracteres del grupo. Volvemos a resumirlo en una sola palabra: empatía.

 

 

 

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