Sin despilfarros, procesos desgrasados, con el mínimo coste. La traducción de Lean es esbelto. Sobre estos conceptos se basan los principios del Lean Thinking, cuyo significado radica en la creación de actividades, procesos de empresa y organizaciones eficientes, minimizando los desperdicios o despilfarros de nuestro trabajo. Una forma de gestión empresarial que gira entorno a las especificaciones del cliente, la rapidez en la capacidad de respuesta y la mejora continua.

El Lean Thinking o Lean Management —como se utiliza en sistemas productivos de gestión de proyectos— es una técnica basada en la flexibilidad y adaptación de las necesidades del cliente. De hecho, en un sistema productivo, Lean significa ágil. Porque de ahí parte su filosofía, en la aplicación de recursos que se adaptan rápidamente a los cambios del día a día con el fin de obtener procesos optimizados y eficientes.

 

principios del lean thinking

 

Cualquier proceso que no genere valor para el cliente,

es un desperdicio y tiene que ser eliminado

 

La metodología busca precisamente una optimización del trabajo plena, como Sinnaps, cuya base comparte los mismos propósitos: obtener el mejor resultado con los mínimos recursos disponibles, llevando siempre un control real y al instante del funcionamiento del proyecto. Si hemos ejecutado un trabajo de éxito con soluciones de calidad, ése mismo proyecto lo transformaremos en un proceso, pues no ayudará con proyectos de similares características en un futuro. Estaremos compartiendo el Know-How de la empresa, para ir más rápido y por el mejor camino. O lo que es lo mismo, utilizaremos los principios del Lean Thinking:

Minimización de los despilfarros en los procesos de trabajo

Optimización del esfuerzo del equipo de trabajo

Flexibilidad y adaptación al cliente

Utilización de metodologías ágiles

Estandarización y automatización de procesos

Mejora continua de los procesos a través del Know-How o de la experiencia de la empresa

Rapidez en la capacidad de respuesta

Uso del coste mínimo de los procesos

Suma de valor a la empresa

Unos principios del Lean Thinking que bien podemos aplicar en cualquier tipo de empresa, organización o institución pública. Y es que su propósito principal es ser mejores y más eficientes. Fundamental si queremos ser competitivos y aumentar la presencia en nuestro mercado.

 

¿Cómo se implanta el Lean Thinking?

Detectar y analizar nuestra situación actual, las oportunidades de mejora.

¿Qué queremos conseguir? Para ello, tendremos que crear un modelo de negocio.

Planificación y dirección hacia el cambio. Es momento de diseñar nuestra estrategia, una vez tenemos claro nuestro objetivo.

 

La automatización de procesos y el just-in-time

son soluciones basadas en el Lean Thinking

 

Tipos de despilfarros

Sobreproducción

Tiempos de esperas

Transportes innecesarios

Procesos tradicionales, supuestamente inamovibles

Inventarios o existencias innecesarias

Posiciones o sistemas de trabajo incómodos para el equipo

Defectos y reparaciones

Mala asignación de competencias inadecuadas en personal inadecuado

 

En definitiva, los procesos clave de la empresa son los que añaden valor al cliente. El Lean Thinking termina implantándose en una organización cuando se ha creado valor en él. Según su propósito, cualquier proceso que no genere valor para el cliente, es un desperdicio.

Las empresas que utilicen este tipo de metodología, ajustarán sus tiempos a lo que realmente es importante para el bien de la organización. El equipo tendrá la posibilidad de trabajar en proyectos creativos, en innovar soluciones y mejorar aún más sus productos y servicios.

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Mostrando 2 comentarios
  • ROLANDO CASTILLO DURAND
    Responder

    Saludos
    muy bien explicado y practico
    lo estoy aplicando
    muchas gracias

  • Gregorio Alonso
    Responder

    hola equipo sinnaps!

    buen resumen de manufactura esbelta

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