Un proyecto de empresa es un conjunto de acciones con un objetivo claro: obtener una rentabilidad al producto o servicio ofrecido. Estas acciones serán actividades para llevar a cabo en un periodo de tiempo, bajo un presupuesto determinado y según unos requerimientos, específicos para el tipo de emresa.

Muchas organizaciones trabajan por proyectos, orientados al cliente. Lo vemos cada día en la tendencia a personalizar cada vez más nuestro servicio o producto, ofreniendo una experiencia de uso muy dirigida al cliente individualizado. De ahí, que para seguir esta estrategia puede que te resulte más práctico trabajar bajo demanda por proyectos.

Así pues, teniendo claro que un proyecto es una unidad de trabajo único, individualizado, con unos requisitos específicos a seguir, a través de unos recursos definidos para el proyecto, podemos ver cómo hacer un proyecto de empresa eficiente y competitivo. Pasos para identificar y planificar un proyecto capaz de hacer frente a las individualidades del cliente o usuario. Para después poder ir ejecutándolo tal y como demanda este mundo tan versátil en el que nos situamos desde hace años.

 

Proyecto de empresa eficaz y competitivo

 

Un proyecto de empresa competitivo y capaz de capear las exigencias de un cliente al escuchamos cada día más y mejor, debe planificarse de una manera flexible. En la actualidad, los proyectos están vivos, se transforman a medida que se van planeando. El cliente o usuario nos acompaña, o mejor dicho, somos nosotros los que le acompañamos en su decisión por vivir una experiencia de uso a su medida. Nos adaptamos a lo que va necesitando en ese momento.

Por ello, es importante tener presente que un proyecto de empresa eficaz y competitivo también es colaborativo. La transparencia y la transacción continua de datos es, en estos casos, vital para obtener un resultado adaptado a lo que realmente el cliente quiere y necesita. Pero, ¿cómo hacer proyectos con planes versátiles? ¿Cómo planificar de una manera flexible? A través de aplicaciones de gestión capaces de hacer tantas modificaciones como sean necesarias, sabiendo además cómo afectará cada cambio en el proyecto total. Y esto, bajo una plataforma que permita conectarse a todo el mundo (cliente incluido). Gracias a una gestión adecuada de permisos. Hablamos de Sinnaps, por ejemplo.

Antes de empezar a planificar un proyecto de empresa, debemos saber una cosa tan imprescindible como, en muchas ocasiones, ausente: ¿qué queremos conseguir al final del proyecto? Este objetivo lo tenemos que tener presente a lo largo del proyecto. Por muy obvio que pueda parecer, suele ser el gran ausente en muchas planificaciones y al final, al planificar de manera flexible, se va perdiendo por el camino.

Es cierto que el objetivo inicial del cliente o usuario puede variar durante el perido de tiempo, pero una cosa es el objetivo del cliente y otro muy distinto, el nuestro.

 

Ejemplos de proyecto de empresa

 

Por ejemplo, al principio el objetivo del usuario era poder ver una película proyectada, pero descubre que lo que quiere es un espacio de lectura. Nuestra meta, si somos una centro cultural, será ofrecer cultura y ocio con el objetivo siempre de ofrecer una experiencia de entretenimiento/reflexión al cliente. Este caso se podría extrapolar a muchas otras industrias o sectores. Todas tienen en común, mirar para y por el cliente.

También podríamos hablar del sector del diseño web, un mundo en donde la gestión ágil resulta clave y más la comunicación continua con el cliente.

 

Ejemplo de una comunicación desastrosa…

Proyecto de empresa

 

Pasos para hacer un proyecto de empresa

 

Para una planifcación flexible y ágil, adaptada a los actuales proyectos de empresa, te proponemos una serie de pasos que muchas organizaciones y equipos de trabajo siguen en cada uno de sus proyectos.

 

¿Cómo planificar un proyecto de empresa de manera ágil?

  1. Identificación de nuestro objetivo principal.
  2. Investigación del entorno externo e interno.
  3. Se inician reuniones con el cliente y se empiezan a definir los primeros requerimientos.
  4. ¿Qué y a quién necesitamos? Identificación de recursos necesarios y disponibles, así como de colaboradores y otros interesados del proyecto.
  5. Primer borrador de planificación.
  6. Reunión con nuestro equipo de trabajo.
  7. ¡Empiezan a realizarse la actividades para llegar al objetivo!
  8. Reunión con cada profesonal según su función en el proyecto.
  9. Ampliamos especificaciones y posibles escenarios que guardamos en simulaciones.
  10. Reunión con el cliente.
  11. Re-planificamos si es necesario.
  12. Revisión de las actividades completadas y las previstas. Según el sector, definimos unos hitos dento de periodos de tiempo adaptados a nuestro producto o servicio.
  13. El control y evaluación continua del trabajo se hace, en estos casos, vital para adaptarnos a las especificaciones de proyecto.
  14. La comunicación también es otro de los elementos que continuamente tenemos presente en toda la planificación/re-planificación/ejecución del proyecto. Esto lo va a permitir herramientas que fomenten la colaboración y el trabajo en equipo.
  15. ¡Contratiempo a la vista! ¿Lo tenemos previsto? Si es así, implementamos la simulación de planificación que tenemos guarada en la aplicación de gestión. Ya sabemos de antemano cómo afectará a toda la planificación que estamos siguiendo.
  16. No conocíamos este riesgo… En unos minutos, hacemos la prueba del cambio en el Modo de Pruebas de Sinnaps. ¿Nos convence? Nos compensa en duración y coste. Implementamos cambio.
  17. Reunión con el cliente.
  18. Cierre del proyecto.
  19. ¡Llegamos a la meta del proyecto! Ya tenemos hecho a medida exactamente lo que el cliente espera de nosotros.

 

¿Cómo Sinnaps nos ayuda en un proyecto de empresa?

 

Re-planificar, comunicarse, borradores y simulaciones, modo de pruebas, recursos, actividades, hitos, etc. Todo esto lo podemos hacer de la forma más fácil e intuitiva con Sinnaps.

Desde la aplicación de planificación y gestión de proyectos profesionales, no sólo definimos un objetivo principal, sino que dentro de cada actividad establecemos unos objetivos a cumplir, así como unas sub-tareas a realizar. De hecho, podemos establacer un objetivo principal al crear una actividad con fecha fija en el día que debemos tener hecho todo el proyecto. Por ejemplo, la organización de un evento. Y planificamos a partir de ahí. De atrás hacia delante. Es una posibilidad.

Si hablamos de gestión de la incertidumbre, nos encontramos con el Modo de pruebas, donde creamos y guardamos simulaciones de planificaciones con las modificaciones que tengamos previstas.

 

Modo de pruebas de Sinnaps

Hacer una simulación ahora

 

Así, vamos re-planificando, siempre sabiendo de antemano cómo afectaría al presupuesto o duración del proyecto total, el hecho de incluir una nueva actividad, por ejemplo. Sinnaps obtiene de esta manera, lo mejor de las metodologías ágiles de gestión con las predictivas.

 

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